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Mina de Sal Nemocon

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No hay disculpa para visitar a Nemocón y no ir a LA MINA, un espectáculo subterráneo renovado, mejorado e inolvidable. LA MINA es una aventura de 60 metros bajo tierra con un recorrido de 2.500 metros.

Un lugar que cautiva por su autenticidad , a la que se llega en treinta minutos desde Zipaquirá. Los visitantes recorren túneles por los que entre 1816 y 1968 se extrajeron ocho millones de toneladas de sal aproximadamente. Llaman la atención los 28 espejos de salmuera, en los que se disolvían las rocas de sal y que producen un efecto óptico impresionante.

Dirección : Calle 2 # No. 0-05 Barrio Salinas, Nemocón, Cundinamarca

Horario : TODOS LOS DÍAS DEL AÑO DE 9:00 A.M. A 5:00 P.M. Teléfono: 8544120

Tarifas : Adultos $20.000 , Niños y Adultos Mayores $ 12.000

Cada año, las paredes de la mina de sal de Nemocón crecen entre uno y dos centímetros. Y aunque en algunas partes tienen aspecto de copos de nieve apilados, se trata de rocas macizas, halitas, cristales de sal vigua en las entrañas de la tierra.

Cientos de turistas se internan los domingos por un laberinto de túneles, hasta 80 metros de profundidad, para conocer este encanto natural que puede ser uno de los planes que usted contempla para realizar durante la Semana Santa.

La mina, ubicada a 70 kilómetros de Bogotá, en el norte de Cundinamarca, se explotó a gran escala durante casi 200 años y se cerró hace 40. En el 2005 se acondicionó como atractivo turístico. Este proceso ha sido paulatino. Inicialmente se adecuaron espacios hasta 60 metros bajo tierra y desde hace tres meses a 80 metros.Pero los socavones llegan hasta 140 metros.

Rocas de sal

Sin embargo, el nivel más bajo permanece inundado. La humedad es la que se cristaliza en las rocas de sal.

Durante siglos, la filtración del agua ha creado picos que cuelgan
del techo y emergen del suelo de la mina. Son los que se conocen como estalactitas y estalagmitas. Estas formaciones calcáreas también crecen alrededor de un centímetro por año.

El recorrido por la mina es de 800 metros aproximadamente y en el camino los visitantes encuentran espejos de agua, cascadas de sal, una capilla, el salón de bailes y eventos de los antiguos mineros.

También se ven pozos y sendas y obras talladas en gigantescos bloques de sal, como un corazón de un metro de alto y 1.600 kilos de peso y una esfera de 1.300 kilos de sal pura sobre la que reposa la imagen de la Virgen del Carmen.

En la mina, la temperatura oscila entre 12 y 14 grados centígrados y las cámaras de espejos de agua generan un espectáculo visual deslumbrante: abismos cuyo fin parece estar en el corazón del planeta. El vértigo en los visitantes da fe de semejante sensación.

Sin embargo, es difícil creer que apenas hay entre 50 centímetros y 5 metros de profundidad en las imágenes que se recrean. Son tanques de agua en los que los mineros disolvían las rocas de sal.

“Muchas personas aún creen que la mina de sal de Nemocón es un anexo de la Catedral de Sal de Zipaquirá. Pero se trata de la primera mina de sal que se explotó en Colombia”, explican los guías del lugar.

En el complejo de la mina de Nemocón también existe un museo de historia natural (con fósiles de mastodontes, megaterios, pleistosaurios y amonitas).

Una travesía para descubrir

En la travesía por las venas de la montaña, los visitantes conocen como se realizaba el proceso de extracción salina. Es una hora de aprendizaje y descubrimientos.

Por ejemplo -explican los guías-, los eucaliptos que se utilizan como talanqueras de la mina, con el pasar del tiempo, absorben el agua de la montaña y por efecto de la sal se petrifican. Y añaden:
“Las minas resisten sonidos de hasta un billón de decibeles”.

De hecho, en este lugar se ha realizado conciertos de la Banda Sinfónica de Cundinamarca y un espectáculo de música electrónica.

En el complejo, los turistas también pueden participar en talleres recreativos sobre los usos ancestrales de la sal en decoración y orfebrería.

La mina de sal de Nemocón es, además, una de las reservas minerales más grandes del país, aún quedan aproximadamente 9 millones de kilos por explotar.

El origen de la mina se remonta 350 millones de años atrás, cuando se secó el mar que inundaba la sabana cundiboyacense. La sal se mezcló con arcillas y calizas y se generaron grandes depósitos.

Cómo llegar a la mina

Desde Bogotá, el recorrido tarda una hora y 45 minutos. Una ruta es por la Autopista Norte o la carrera Séptima hasta pasar por La Caro y Briceño.

Tome la vía a Zipaquirá y antes de entrar a esta población siga por la desviación al Neusa. Más adelante encuentra el cruce vial La Paz; vaya a la derecha por la bomba y 14 kilómetros adelante estará en Nemocón.

Si va por la Calle 80, tome la vía a Cota, pase por Chía, Cajicá y Zipaquirá y llegue hasta el cruce La Paz.

En tren, desde la Estación de la Sabana, se llega hasta Zipaquirá y una chiva lo lleva a Nemocón.

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