Home / Farallones de Sutatausa

Sutatausa en lengua chibcha quiere decir pequeño tributo, palabra formada de suta, pequeño, y tausa, tributo. Mas debe tenerse en cuenta que el nombre primitivo de este poblamiento tribu era Suta, como figura en los anales de la conquista y actas de visita de la Colonia.

 

El recuento histórico del genocidio indígena, dice que en 1541 esta zona presenció uno de los episodios más trágicos de la conquista: el suicidio de más de cinco mil indígenas de los grupos Tausa, Sutas y Cucunubaes que siendo perseguidos por las tropas españolas, prefirieron inmolarse arrojándose desde la cima del peñón para no ser esclavos o aceptar nuevas creencias. Sus senderos empedrados y la calidad de su gente acompañan el recorrido por el cementerio indígena, hasta lo más alto de la cumbre.

 

Los farallones de Sutatausa se localizan al nororiente del departamento de Cundinamarca, a 88 Km. de Bogotá, a una altura aproximada de 2.550 m.s.n.m. Cuentan con un clima seco que oscila entre los 12 y 18ºC. Los farallones de Sutatausa tienen un gran potencial para el desarrollo de la escalada deportiva, clásica y el Boulder.

 

Esta formación rocosa se ha convertido en un escenario natural apropiado para el senderismo y las caminatas y para la práctica de deportes como la escalada en roca o el rápel, además de ser el refugio de cientos de especies de fauna y flora propias de la zona andina colombiana y que hacen parte del ecosistema de sub páramo de Colombia.

Los farallones no solo son un impactante escenario natural para disfrutar del paisaje de la Sabana de Bogotá sino que también guardan parte de la historia de la región y del pasado indígena de sus habitantes. Al igual que muchos sitios naturales de la zona andina colombiana como la laguna de Guatavita o el Santuario de Fauna y Flora Iguaque, los farallones rocosos de Sutatausa fueron escenario de importantes hechos dentro de la historia indígena del país pues e cuenta que desde las partes altas de sus grandes peñascos, más de 5.000 indígenas Tausa, Sutas y Cucunubaes, se arrojaron al vacío para inmolarse como simbolo de resistencia contra la esclavitud y las nuevas creencias impuestas por los españoles en épocas coloniales. Además los farallones y otras zonas rocosas de la zona tienen pictogramas indígenas que hacen parte del patrimonio arqueológico del país.

Foto: Friedrich Kircher - Wikimedia (CC BY 3.0)

 

Foto friedrich-kircher-wikimedia

Caminata por ‘Los Farallones’

Las caminatas, el senderismo y el ciclomontañismo son algunos de los buenos planes que hay para conocer y recorrer este escenario natural de la región andina colombiana. Una de las posibilidades es recorrer los farallones por su parte superior desde la cual se tiene una vista espectacular de gran parte de la Sabana de Bogotá y de poblaciones cercanas a Sutatausa; aunque el camino es seguro y no hay muchas posibilidades de perderse, es mejor contar con la ayuda de un guía que puede ser contactado desde Bogotá o en la misma población de Sutatausa en donde algún campesino estará disponible para acompañarlo y guiarlo en el recorrido.

 

Para llegar a Sutatausa y a los farallones debes salir desde Bogotá y tomar la Autopista Norte que se dirige hacia Tunja, luego tomar el desvío por el Parque Jaime Duque para buscar la vía que conduce a la población de Ubaté y una vez en esta carretera llegas directamente al pueblo. Desde la carretera son visibles las primeras cuchillas de rocas de los farallones, si quieres puedes desviar antes por una carretera destapada a la derecha para acercarte al farallón o también puedes llegar desde el pueblo; en transporte público la opción es tomar en el Portal Norte de Transmilenio en Bogotá un bus hacia la población de Ubaté y pedir que te dejen en Sutatausa.

 

Es posible acampar en zonas cercanas a los farallones o buscar hospedaje pequeños en el pueblo. La altura promedio es de unos 2.500 metros sobre el nivel del mar y debes procurar abrigo para las noches si decides acampar. Es recomendable llevar zapatos cómodos y firmes para las caminatas por el terreno rocoso de los farallones.